De mi Espíritu
La Vida no termina aquí
Continua en el interior, en la Vida toda, en otro plano de conciencia
Y es profundamente alentador para el Alma, fortalecedor para el espíritu.
Registros de Paula Heredia. "Porque no es el mundo Quien me abastece, ni le seré de señuelo"
De mi Espíritu
La Vida no termina aquí
Continua en el interior, en la Vida toda, en otro plano de conciencia
Y es profundamente alentador para el Alma, fortalecedor para el espíritu.
Vivir es aprender
sin atajos y sin excusas
Poner el corazón
abierto y ardiendo al Ahora
Dejar de mirar
hacia el pasado y dejar de pensar en lo por venir
Todo el caudal
del Universo
Del cielo y de la
tierra
Es Ahora y aquí
Abundante como
abrazo de encuentro.
De mi Espíritu
Se, que ninguna cosa me pides
Solo me llamas y aquí estoy, te digo
Elijo y acepto que me guíes
Que me lleves a donde me requieras
Confío sin temor y estoy segura, en Tu
Presencia, en Tus Brazos
Mis ojos en ti, mi corazón, de Tus Manos
Me puedo equivocar al dar un paso
Pero siempre estás conmigo Dios Padre Madre
Tu Espíritu es fuerte en mi
Mi espíritu es fuerte por Tu Amor.
De mi Espíritu
Así como ni el
mundo, puede enseñarte a amarte a ti mismo, tampoco puede enseñarte la bonanza
y el gozo
Es Dios Padre
Madre, Quien obra en ti, en tu vida y tu alrededor y Te educa en el Amor,
llenando de Su Amor tu corazón y Te educa en la plenitud, llenando tu corazón
de alegría mayor que el tiempo y cosecha copiosa
Es aprendizaje y
oportunidad, tanto el Amor como la plenitud y, te corresponden y pertenecen
siempre.
De mi Espíritu
La Vida siempre
sigue el curso de crecer
Lo mismo el Alma,
en su tránsito vibracional.
De mi Espíritu
Cada etapa, cada
ciclo, tiene tesoros para el Alma
En el cumulo de
los tiempos, lo aprendido, nunca debería olvidarse
Por ello, siempre
se requiere de quien recuerda, de quien sostenga la luz.
De mi Espíritu
Se siente
Algo mayor está
gestándose, transformándose
En el silencio,
en lo invisible, en lo profundo
Para volver a
florecer, para alumbrar aún más.
De mi Espíritu
Alabanza
Dios Padre Madre,
fortalécenos en la conciencia del Ahora y de lo nuevo, en la conciencia del
Amor y la Gratitud, en la conciencia de la sanación, purificación y liberación
Dios Padre Madre,
fortalécenos en la conciencia de lo aprendido, en alumbrarnos a más claridad, a
más compresión, a darnos cuenta, al clic, al punto de quiebre que lleva a
cambiar, a decidir mejorar y a establecer límites, a conocer más nuestro
interior y quienes somos
Dios Padre Madre,
fortalece nuestro espíritu ante todo y haznos victoriosos en aquello que impida
la evolución de la conciencia, disuelve lo que retrase Tu Promesa, cierra
puertas a todo lo que mina la propia identidad divina, rompe las trampas de los
cazadores, demuele los bastiones de la esclavitud interior y disuelve todas las
ataduras de sus aliados
Dios Padre Madre,
Gesta en el interior, en el corazón y Obra en la raíz y anclaje en cada uno, donde
ninguna lógica del mundo puede juzgar, donde ninguna mano sucia puede tocar,
donde ninguna palabra humana puede interrumpir. Fortalécenos en la conciencia
de todo esto, fortalécenos en seguir avanzando de Tu Mano y en sabernos
protegidos, seguros, amados.
Gracias Dios
Padre Madre. Amen.
De mi Espíritu
Hay ideas y
emociones que realzan el dolor, el duelo permanente. Por un lado, para que
atiendas lo que hay que sanar, por otro lado, para que comprendas el motivo de
porque regresas una y otra vez a ese dolor, a esa nostalgia que sigue allí, sin
desaparecer
Esto ocurre
porque hay temores muy profundos a la pérdida y culpas muy profundas a seguir
adelante. Se instalan en tu interior haciendo altares y museos de lo vivido,
entonces es inevitable volver allí, vas a ir a recorrer las secuencias de lo
vivido que no querías perder y eso levantará altares para conservar algo de esa
vivencia, aun en tu detrimento
Al percibir y
comprender esto, se resuelve al instante, lo transmutas al instante, se sana,
limpia y libera al instante y tomas la ferviente decisión de seguir adelante en
paz
El miedo a la pérdida
provoca ataduras y apegos, por la pérdida y por el perjuicio que consideras
acarrea esa pérdida. La forma de avanzar a lo nuevo, es atender estas profundidades
de lo vivido, para que, lo que vivas Ahora, esté sano y liberado de lo pasado,
eso es tu bien y es un bien a todos, a ti mismo y a todos, libera y bendice
En ninguna cosa
es útil lamentarse
El proceso de
sanación, limpieza y liberación del interior, te hace ganar el Ahora y te hace
percibirte en una mejor forma, ya no, como quien se lamenta sino, como quien se
ocupa de su interior y procura su bien y el bien. Este proceso hace que te
reconozcas en formas más benéficas y más correctas. Así ganas el Ahora y lo
nuevo
Fortalécete en la
conciencia de todo ello.
Hay que cambiar
todo, hasta las frases
Las que has
dicho, las que te han dicho, las que has oído
Tu sí puedes, sí
eres capaz
Sí, tus
esfuerzos, tus luchas, tus cambios, son tus triunfos
Sí, todo ha sido
ganado
Si, todo lo
vivido es ungido de aprendizajes y preparación para ti mismo
Esa palmada en el
hombro, sí, te la das
Sí, te puedes
enorgullecer de ti mismo
Sí, es sano
llorar y sano es reír
Sí, es correcto
ser humano
Sí, es correcto
que hagas lo posible por humanizarte y por trascender hacia lo divino, porque también
el Alma es para eso, la espiritualidad también es para eso
Te podrás caer y
tropezar y sí, si te podrás levantar y seguir avanzando
Ni se trata de
ser perfecto
Sí, importa que
seas quién eres y eres único
Ni el igual a
otros, ni el diferente o el especial de otros
Eres único y muy
amado, sí
Tienes el apoyo
constante del Cielo y de la Tierra
La Vida misma,
Dios Padre Madre mismo
Sí. Alentándote y
celebrándote.
De mi Espíritu
Alabanza
Permanezco en el momento, hasta que aparece ante mí la plenitud. Y me zambullo
Dios Padre Madre,
cada momento contiene Tu Presencia y mi devoción de estar juntos, porque es
nuestro encuentro
Cada momento
contiene paz y trascendencia
Cada momento contiene
restauración, redención y gracia
Cada momento
contiene la transparencia de Tu Amor
Amo con todo mi
corazón y con fervor, atravesar el tiempo hasta llegar a ese momento único
Que está en mí y
ante mí, esta profundidad sagrada, que me llena, me rodea, me abarca
Cada momento es
como una guirnalda con rosas, cada rosa como una estación, cada estación como una
pausa y cada pausa es un encuentro más profundo
Cada momento
contiene pan y agua, cielo y naturaleza, porque Dios Padre Madre siempre nutre
y sacia al espíritu.