De mi Espíritu
Hay ideas y
emociones que realzan el dolor, el duelo permanente. Por un lado, para que
atiendas lo que hay que sanar, por otro lado, para que comprendas el motivo de
porque regresas una y otra vez a ese dolor, a esa nostalgia que sigue allí, sin
desaparecer
Esto ocurre
porque hay temores muy profundos a la pérdida y culpas muy profundas a seguir
adelante. Se instalan en tu interior haciendo altares y museos de lo vivido,
entonces es inevitable volver allí, vas a ir a recorrer las secuencias de lo
vivido que no querías perder y eso levantará altares para conservar algo de esa
vivencia, aun en tu detrimento
Al percibir y
comprender esto, se resuelve al instante, lo transmutas al instante, se sana,
limpia y libera al instante y tomas la ferviente decisión de seguir adelante en
paz
El miedo a la pérdida
provoca ataduras y apegos, por la pérdida y por el perjuicio que consideras
acarrea esa pérdida. La forma de avanzar a lo nuevo, es atender estas profundidades
de lo vivido, para que, lo que vivas Ahora, esté sano y liberado de lo pasado,
eso es tu bien y es un bien a todos, a ti mismo y a todos, libera y bendice
En ninguna cosa
es útil lamentarse
El proceso de
sanación, limpieza y liberación del interior, te hace ganar el Ahora y te hace
percibirte en una mejor forma, ya no, como quien se lamenta sino, como quien se
ocupa de su interior y procura su bien y el bien. Este proceso hace que te
reconozcas en formas más benéficas y más correctas. Así ganas el Ahora y lo
nuevo
Fortalécete en la
conciencia de todo ello.

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