De mi Espíritu
Sea físico, energético, de conciencia, de ideas o emociones, todo ello nos constituye y esta presente en un umbral.
El mas evidente pero inconsciente, es el umbral físico respecto del dolor, con altos grados. Implica que el nivel de tolerancia al dolor también es elevado. Significa que la persona desarrolla tolerancia al dolor, aunque tenga que soportar un dolor extremo y que cuando esa tolerancia se agota, el dolor sufrido en el cuerpo y durante mucho tiempo, ha provocado mas daño. Cuando el umbral de dolor es alto, hay un menosprecio hacia el propio cuerpo, hacia los avisos de la conciencia, una subestimación a síntomas y al sentir. Representa una alta autoexigencia y deseo de perfección, de siempre tener que ser fuerte, de siempre tener que poder con todo.
El Amor hacia ti mismo, romperá esos umbrales de dolor, cuando elijas dejar de vivir según esas marcas graduales de daño hacia ti mismo.
Empezar a construir umbrales de Amor, representa que esos grados pasan de ser altos, a ser profundos, a que oigas y mires tu conciencia, tu sentir y tu cuerpo. La tolerancia al dolor se convierte en autorespeto y la exageración de tolerar hasta el propio daño, se disuelve en todo aspecto, porque Amarte a ti mismo, cuidarte, respetarte, atenderte, es sagrado y divino. Se aprende a construir umbrales de Amor, después de haber construido umbrales de dolor, nunca es magia, se vive y por ello se aprende y se corrige.
Amarse nunca es menosprecio hacia ti mismo, ni se tolera. Amarse nunca es subestimar tu dolor ni ignorarte en el tiempo, ni se tolera. Amarse nunca es exageración, es el punto perfecto donde te tratas bien y ningún destrato es posible ni admisible, donde estas en paz y armonía contigo. Amarse nunca significa conceptualizarse débil, sino aceptarse y respetar los propios limites.
Siempre podemos construir Amor en nuestra historia, en nuestra vida, en nuestro corazón y que el Amor nos llene. Siempre podemos permitirnos que el aprendizaje y el Amor nos construyan.
