De mi Espíritu
Dios Padre Madre
me restauró a mi lugar, que solo yo puedo ocupar con todo lo que soy y con todo
lo que me ha dado. Aceptar y elegir esto, también fue en mi manifiesto y como
un torrente fluyó, poniendo orden en mí. Es quien ordena todo en mí, y solo a Dios
Padre Madre le di el control y la soberanía de mí misma, es quien me educa en
las prioridades y me enseña con Su Amor. Es el Gran Hacedor en mí, es quien
conoce cada alma y cada corazón.
De Dios Padre
Madre viene mi bien, posa Su Mano sobre mí, me hace llena y plena de Su Gracia
y Misericordia, se sienta en mi mesa, Su Presencia es cotidiana y, a cada
momento y a cada instante, está conmigo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario