De mi Espíritu
Ni te abandones,
ni desampares. Ni te niegues a ti mismo
Ni te olvides de
ti. Ni te humilles, ni te pongas a un costado, para después
Ni te rechaces,
ni te escondas. Ni avergüences de ti mismo
Por el Amor de
Dios Padre Madre, mis heridas sanaron y sé que, las heridas de todas las almas
sanan también.
Y me educó y
comprendí que, amándome así, nunca volvería a herirme o permitirme estas
heridas, ni replicarlas siquiera
Me tomó de Su
Mano, corrigió mis prioridades, me restauró a mi lugar, a mi poder, a mi luz y
autoridad, a mi energía crística
Y por ello sé
que, Dios Padre Madre nunca abandona, ni desampara, ni rechaza, ni niega, ni
avergüenza, ni humilla, ni olvida, ni pone a un costado para después, a quienes
Creó de Su Amor y de Su Luz
Y por ello, elijo
imitar Su Amor, para amarme como Soy Amada. Y abrió y encendió mi corazón para
que este Amor Suyo y mío, gobierne en mí, en mi vida y existencia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario